2. Nudos críticos del desarrollo regional
De acuerdo a un documento reciente de la Cepal (2010), el Perú se destaca por ser uno de los países con mayor concentración territorial de su economía y con mayores niveles de desequilibrios en la distribución del ingreso entre sus regiones. Los desafíos pendientes de la política regional peruana, para el próximo quinquenio, son básicamente los siguientes:
- Disparidades regionales
Es posible clasificar los departamentos en cuatro grupos: las regiones dinámicas (Lima y Arequipa), que han crecido por encima de la media nacional y poseen ingresos per cápita también sobre el promedio del país; las regiones convergentes, aquellas que, aunque no poseen altos niveles de ingreso, tienen un desempeño bastante alto en el período.
De otro lado, el grupo de regiones rezagadas, que conforman la mayor parte de los departamentos (más de la mitad), son aquellas que no solo tienen bajos ingresos per cápita sino también ostentan tasas de crecimiento económico bastante mediocres comparadas con los niveles de crecimiento que ha logrado el país en el período. Las regiones estancadas son aquellas que, aunque en el pasado lograron altos niveles de ingresos per cápita, tienen niveles actuales de crecimiento por debajo del promedio nacional y tienden a perder importancia en el escenario territorial
Si bien el crecimiento económico es una condición necesaria para el desarrollo regional, no es suficiente. La escasa presencia del Estado en términos de provisión de servicios básicos en los territorios estaría en estrecha vinculación con el desempeño del desarrollo humano a escala local y regional; por lo tanto, dependiendo del lugar donde se nace, la diferencia de la esperanza de vida puede variar por lo menos 5 años, o también el acceso a la educación.
- Escaso desarrollo de mercados regionales
Departamentos con la menor proporción de caminos pavimentados, como Amazonas, Pasco y Huancavelica, poseen mercados financieros poco desarrollados. De otro lado, la profundización del mercado de trabajo es también más intensa a medida que el territorio se integra al mercado; regiones costeñas con mayor integración, como Lima, Tacna y Arequipa, poseen mayores cantidades de trabajadores asalariados respecto al total de su PEA regional.
- La fragmentación de la organización territorial
La presencia del Estado en los territorios está condicionada no solo por los alcances de la política y el presupuesto público en el espacio, sino también por la organización del territorio. La actual división política del país ignora la geografía y no permite una administración más eficiente de los espacios territoriales.
En el ámbito local, la estructura administrativa también es fragmentada; el Perú es uno de los países con mayor número de municipios en América Latina en relación con su territorio (Banco Mundial 1999). Asimismo, más de 50% de los distritos tienen menos de 5.000 habitantes y en muchos casos, en especial en la zona andina, existe una disminución sistemática de la población, que migra a las ciudades de la costa y a la región amazónica.
Neyra, G. (2011). Propuestas para la política nacional de desarrollo regional en el Perú. Lima, Perú: Consorcio de Investigación Económica y Social. Recuperado de: https://www.cies.org.pe/sites/default/files/investigaciones/desarrolloregionaldocumento_1_0.pdf
Marquina, P. y Del Carpio, L. (2019). Índice del Progreso Social Regional del Perú 2019. Lima, Perú: CENTRUM Publishing. Recuperado de: http://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/168760





Comentarios
Publicar un comentario